e martë, 3 korrik 2007

Dis-Paridad

Hace ya bastante tiempo vengo diciendo que estoy en contra de una ley de cuotas o paridad de género en los puestos de trabajo ( afectando principalmente a los funcionarios públicos). Con la ley en si, el problema pasa con que no soluciona el problema de fondo, que es el cambio cultural en cuanto a esta materia, y que no pasa por darle la mitad para la mujer y la otra para el otro género. Forzado, no pienso que resulte adecuado realizarlo. Quizás lo positivo estaría en otorgar piso mínimo de género en algunas materias, como en la presentación a cargos de elección popular.
En relación a los puestos de trabajo puede terminar en una discriminación negativa, ya que habiendo personas capaces que pueden ser tanto hombres como mujeres, al haber una ley de cuotas o paridad, habría un menor margen para llenar los puestos de trabajo con gente idonea, y no anteponiendo el género, primero que lo demás, eso siendo algo lógico. La misma Bachelet echó pie atrás en su inciativa en cuanto a ministros se refería, y la paridad de género se fue a las pailas.
Además, tal vez haya problemas mas urgentes que aquel en el sentido de unas mejores condiciones laborales, mayor capacitación, mayor seguridad, o igualdad de remuneraciones tanto para hombres como para mujeres.
Por último, como dato importante, en televisión se le preguntó a los mismos funcionarios públicos que les parecía esta nueva ley, y muy pocos la apoyaron completamente, es decir ni ellos mismos estaban muy convencidos, y eso que específicamente se les preguntó a las mujeres.